martes, 27 de marzo de 2012

Alón (27/03/2012)

El horizonte asoma lejano, frío,
augurio de un destino aún desconocido
aterrador

En el ocaso, el sol se mece lento pero fugaz
al brillo de la soledad el mar revienta informe y diamantino.
signo de todo vasto amanecer

Mis pies raspan el filo del acantilado expectante
detrás de mí, mil sombras aullantes
me acechan velozmente inmóviles

No he de dejarlas atrás:
soy porque ellas son
son porque eso soy

El viento alza, se eleva, remonta
me empuja al inevitable vacío
al espacio donde antes volábamos

Cierro los ojos, nostálgico, melancólico
el latido se cierne sobre la razón
el alma se despliega desde el cuerpo

...y levanto el vuelo, como Íkaro
para volar más allá del sol...

Mis alas no son de cera.

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